Jamones Marcos Sotoserrano confía en el intercambio

La compañía Marcos Sotoserrano, firma especializada en la producción de jamones y embutidos ibéricos líder en D.O. Guijuelo, ha procedido a adquirir una de sus principales máquinas industriales con Compensa. La compañía lider en gestión de operaciones de bartering ha gestionado para la empresa la adquisición de una termo-selladora mediante el trueque de producto con otra compañía, es decir sin, tener que desembolsar dinero.

La máquina adquirida a través del intercambio es una de las herramientas básicas utilizadas para la elaboración de los productos de esta compañía, puesto que se sirve de este útil para poder realizar el envasado de las bandejas de su producto y de la introducción de los envases en sus embalajes.

La termo-selladora está valorada en más de 60.000€. Conseguir realizar esta operación ha sido todo un logro para Compensa y para uno de sus directores generales, Alejandro Ruiz, quien se ha enfrentado a uno de sus “mayores” retos, dado que este tipo de producto es muy complejo de adquirir a través de la compensación .

Esta forma de operar sirve para cubrir las necesidades de muchos otros clientes de la Bolsa, puesto que Marcos Sotoserrano SL ha conseguido esa máquina otorgando a Compensa el mismo valor pero en producto terminado. Sin duda es algo que ha servido para cubrir las peticiones de jamones y embutidos que tenían muchos clientes de la Bolsa que quieren vender más.

Dado el éxito de la operación, la marca de alimentación ya ha propuesto un nuevo reto a Compensa: conseguir una chuleteadora.

‘The art of good bartering’

El prestigioso periódico inglés Financial Times ha escrito un artículo sobre las tendencias de las empresas del gigante norteamericano respecto a nuevas formas de hacer negocios, como la del intercambio. El artículo habla de la tradición de las empresas del país por el intercambio como una forma de superar los problemas de liquidez, una tendencia que se ha acentuado (según IRTA) con la recesión económica.

El organismo regulador a nivel mundial afirma que cada vez más empresas compensan las dificultades del acceso al crédito financiero con el intercambio de productos y servicios. A efectos fiscales, compradores y vendedores asignan los valores de mercado de lo que compran y venden, como en una transacción en efectivo normal. Las operaciones suelen canalizarse a través de intermediarios, que cobran comisiones del 5% de media por crear sinergias en una red de compradores y vendedores.

IRTA confirma que se ha visto aumentado el número de países que ya practican el trueque empresarial: EE UU está a la cabeza, seguido por Gran Bretaña, Holanda, Francia y en los últimos años España, Italia y Portugal. También han crecido aquellas empresas que actúan de intermediarias, cuya labor consiste en solucionar los problemas de las grandes compañías respecto a ventas, liberación de stock o campañas publicitarias.

“El intercambio nos ayudó a hacer una campaña de publicidad muy rentable”, afirma Michael Parker, director de proyectos comerciales de Active International. ¿Por qué el intercambio y no el efectivo?, se pregunta el Financial Times. Una ventaja es que mediante la práctica del intercambio, las empresas son capaces de obtener ingresos adicionales, sin dejar por otro lado de vender en efectivo.

Andrew Taylor, dueño de un restaurante tailandés en Gerrards Cross, cerca de Londres, pertenece a Bartercard, empresa de intecambio con sede en Australia. Él proporciona cenas, comidas y eventos a cambio de viajes e incluso un coche: “Ayuda a llenar las mesas vacías en las noches tranquilas”, afirma. Pero no solamente las pequeñas y medianas empresas recurren al intercambio de productos y servicios para reflotar sus negocios.

También lo hacen las grandes multinacionales. Un ejemplo: KIA. Lawrence Hamilton, director de marketing de la marca en Reino Unido cita un acuerdo en el que adquirió a través de Miroma (una de las principales empresas de intercambio en aquel país) una campaña publicitaria en cine y prensa a cambio de dos vehículos. Miroma otorgó los coches a un editor, que dio a cambio espacios publicitarios negociable. El editor usó los coches de Kia como premios de concurso de la conocida revista ‘OK’. Sin duda una gran estrategia para mitigar los problemas de liquidez y un descenso de las ventas a nivel mundial.

Fuente: Financial Times:

Lee el artículo original en: http://www.ft.com/intl/cms/s/0/6da4934a-121a-11e2-b9fd-00144feabdc0.html#axzz2CHdq5L3m

El prestigioso periódico inglés Financial Times ha escrito un artículo sobre las tendencias de las empresas del gigante norteamericano respecto a nuevas formas de hacer negocios, y el intercambio es una de ellas. El artículo habla de la tradición en el país para usar el intercambio entre empresas como una forma de vender más y superar los problemas de liquidez, una tendencia que se ha acentuado (según IRTA) con la recesión económica.

El organismo regulador a nivel mundial afirma que cada vez más empresas recurren a la compensación por las dificultades para el acceso al crédito financiero y con el trade de productos y servicios. A efectos fiscales, compradores y vendedores asignan los valores de mercado de lo que compran y venden, como en una transacción en efectivo normal. Las operaciones suelen canalizarse a través de intermediarios, que cobran comisiones del 5% de media por crear sinergias en una red de compradores y vendedores.

IRTA confirma que se ha visto aumentado el número de países que ya practican el trueque empresarial: EE UU está a la cabeza, seguido por Gran Bretaña, Holanda, Francia y en los últimos años España, Italia y Portugal. También han crecido aquellas empresas que actúan de intermediarias, cuya labor consiste en solucionar los problemas de las grandes compañías respecto a vender más, liberación de stock o campañas de publicidad.

“El bartering nos ayudó a hacer una campaña de publicidad muy rentable”, afirma Michael Parker, director de proyectos comerciales de Active International. ¿Por qué el intercambio y no el efectivo?, se pregunta el Financial Times. Una ventaja es que mediante la práctica del barter, las empresas son capaces de obtener ingresos adicionales, sin dejar por otro lado de vender más en efectivo.

Andrew Taylor, dueño de un restaurante tailandés en Gerrards Cross, cerca de Londres, pertenece a Bartercard, empresa de bartering con sede en Australia. Él proporciona cenas, comidas y eventos a cambio de viajes e incluso un coche: “Ayuda a llenar las mesas vacías en las noches tranquilas”, afirma. Pero no solamente las pequeñas y medianas empresas recurren al intercambio de productos y servicios para reflotar sus negocios.

También lo hacen las grandes multinacionales. Un ejemplo: KIA. Lawrence Hamilton, director de marketing de la marca en Reino Unido cita un acuerdo en el que adquirió a través de Miroma (una de las principales empresas de intercambio en aquel país) una campaña de publicidad en cine y prensa a cambio de dos vehículos. Miroma otorgó los coches a un editor, que dio a cambio páginas de publicidad negociables. El editor usó los coches de Kia como premios de concurso de la conocida revista ‘OK’. Sin duda una gran estrategia para mitigar los problemas de liquidez y un descenso de las ventas a nivel mundial.

Fuente: Financial Times:

Lee el artículo original en:http://www.ft.com/intl/cms/s/0/6da4934a-121a-11e2-b9fd-00144feabdc0.html#axzz2CHdq5L3m