Compensa nos acerca las ventajas del corporate barter en Baseworld 2016

Las más prestigiosas marcas de joyas y relojes de lujo a nivel mundial se revalorizan al incorporar corporate barter a su modelo de negocio. En el BaselWorld 2016, estas importantes marcas estarán presentes y tendrán la posibilidad, a través del barter, de incorporar el intercambio de productos por publicidad, a través de diferentes estrategias comerciales, como generar campañas de publicidad para reforzar la internacionalización de la marca utilizando sus productos como medio de pago.

La próxima edición se celebra en Basilea (Suiza) del 17 al 24 de marzo. Compensa estará presente en esta feria con el fin de conocer las últimas tendencias en relojería y joyería; Además se prevé una asistencia de más de 150.000 personas de todo el mundo.

Tendencias, como utilizar el barter en la estrategia comercial y operativa de las marcas de relojes.

En Basilea se juntan todas las marcas exclusivas del mundo con el objetivo de enseñar sus nuevos modelos, así como llegar a acuerdos comerciales con sus mayoristas o distribuidores/importadores en el mundo.

Se establecen los cupos de venta, sus estrategias de comunicación para conseguir el mayor impacto en la venta de sus productos, en dicha negociación las marcas buscan nuevas metas y por consecuente apoyar a su red de ventas limpiando cualquier modelo de reloj que no se ha vendido en años anteriores. El bartering facilita la salida de todos estos productos no vendidos para colocarlos en mercados identificados y aceptados por las marcas.

A su vez con el bartering esos relojes pueden formar parte de regalos de suscripción, sorteos o concursos para el sector de medios en especial revistas.

Compensa es la compañía líder de barter en España, con una presencia activa en el sector de los complementos de lujo, y amplia experiencia en relaciones comerciales win-win. Genera un impacto extra sobre las ventas del cliente, alcanza una gestión del stock más eficiente y logra un importante posicionamiento comercial de las marcas.

Rusia frena el consumo de lujo en Europa

Tradicionalmente, ciudadanos chinos y rusos han ostentado el primer y segundo puesto respectivamente en lo que a consumo de productos de lujo se refiere. El alto poder adquisitivo de muchos de sus habitantes provoca que un 60% de las compras de estos artículos en Europa provengan de estos consumidores, para los que los precios en sus territorios se encarecen hasta un 30%.

Mientras que las cifras chinas se mantienen e incluso aumentan, según el portal loff.it, el consumo desde Rusia viene sufriendo una bajada en  los últimos cuatro años que ha alcanzado su pico más bajo en 2014. La principal causa tiene que ver con la devaluación de su moneda y la severa recesión en la que está inmerso el país presidido por Putin, y que genera una preocupación en las marcas, cuyas ventas dependen en gran medida de este mercado.

Todas las previsiones apuntan a que el 2015 no mejorará las cifras, y que las sanciones de Europa o el conflicto ucraniano afectarán a las compañías que cuentan con una gran cuota de mercado en Rusia. No existen datos sobre cuánto va a afectar a la caída de la demanda de artículos de lujo, pero lo cierto es que muchas marcas buscan reinventarse para que las cifras no caigan en exceso.

Por las características del mercado, muy reducido y con consumidores muy selectos, la demanda del lujo ha tendido a reducirse: la devaluación del rublo supone tener que dedicar más dinero para comprar el mismo producto y una decisión de compra que se alarga.

Ante este ‘frenazo’ de las ventas las marcas necesitan dar salida a productos que iban a ser consumidos por el mercado ruso, sobre todo porque el del lujo es un mercado en continuo cambio, con modelos nuevos año tras año y cuya ‘no-venta’ genera colecciones obsoletas en apenas unos meses. Con la intención de no generar un desajuste económico demasiado acentuado entre sus cifras de producción y de venta, las empresas están recurriendo a la recomercialización de esas colecciones en mercados alternativos, diferentes a los habituales y donde el producto tiene una mejor salida.

Herramientas como el barter ayudan a que esa reventa se haga en los canales óptimos, intentando además comenzar a introducir la marca en mercados en los que hasta ahora no ha estado presente y con un retorno que no se habría producido de no ser por esta técnica.

¡El Barter está de moda! Te presentamos algunos Case Studies

Si hay un sector que representa bien las múltiples posibilidades que tiene el Corporate Barter es, sin duda, el de las marcas de lujo. A nivel nacional son muchas los anunciantes de relojería, joyería, vino, cosmética, coches de alta gama o champán entre otros, que usan sus productos para conseguir planes de medios.

En nuestro país existen marcas que proceden a liquidar un stock o producto no vendido y obtienen a cambio campañas de publicidad. Además de conseguir acciones de comunicación adicionales, obtienen mejoras en sus márgenes de venta porque  utilizan su producto como moneda de pago.

A modo de ejemplo, Compensa ha actuado de intermediaria en el intercambio de dos vehículos de alta gama, comercializados por la empresa líder en distribución de automóviles de lujo en la Península Ibérica (ver Case Study). La campaña publicitaria se desarrolló en los principales medios impresos nacionales y los vehículos se han re-comercializado en otros países de Europa, propiciando así la apertura de canales alternativos de venta para este distribuidor.

En Estados Unidos también es un modelo bastante extendido, y existen grandes corporaciones dedicadas al Corporate Barter desde hace décadas. La compañía Active International trabaja habitualmente con marcas como Ice Watch, que el año pasado consiguió una campaña de publicidad en televisión en prime time que pagó con relojes. Éstos fueron comprados por Hearst Magazines, que los utilizó como regalos en una promoción a clientes. (ver Case Study)

Algo similar pasó con una reconocida marca de cosmética en Francia, que trabaja en aquél país con la compañía Efficio. Esta anunciante quería posicionarse en el mercado asiático, y se sirvió de sus cremas, maquillajes y otras gamas de producto para expandir su negocio en Oriente Medio. La acción consistió en lanzar varias campañas de publicidad a nivel europeo y asiático para reforzar la imagen de la marca. (ver Case Study).

Las marcas, que habitualmente cuentan con su agencia de siempre, pueden trabajar simultáneamente con la agencia de barter. Gracias a las buenas condiciones de compra que ofrece el intercambio, la agencia puede diseñar la estrategia y la compañía de barter realizar la compra de los medios. Se crean así sinergias en un mercado en continuo cambio y con múltiples desafíos a los que conviene adaptarse.