Opciones para completar estancias libres este verano


Generalmente se suele asociar el modelo de negocio del barter a empresas que producen o venden bienes. Son de sobra conocidas las ventajas del sistema a la hora de dar salida a productos por causas como un cambio de packaging o porque el producto sea de lenta rotación o pertenezca a una antigua colección.

Sin embargo, la versatilidad del intercambio permite aplicarlo tanto a todos los departamentos de una empresa como a todas las empresas de cualquier sector económico.

Especialmente beneficioso es para el sector servicios y para las compañías hosteleras, grupos hoteleros y otras compañías que pertenecen a esta actividad. Todas pueden aprovechar el intercambio para las temporadas altas, bajas o épocas con menor volumen de ventas, y completar sus estancias con clientes potenciales.

Tomemos como ejemplo a un grupo hotelero y a una aerolínea. El primero usa el intercambio. La segunda aún no se ha decidido a hacerlo. Inevitablemente, ambos tienen épocas con menor ocupación o períodos en el verano no ocupados al 100%, que propician estancias y billetes libres.

El hotel ocupa las estancias libres a través del barter. Y lo hace además con clientes potenciales, es decir, con medios de comunicación. La ventaja de la operación es que el medio paga esas estancias con espacio publicitario para que el hotel pueda posicionar su marca.

El hotel entonces obtiene un doble beneficio. Porque por un lado completa estancias libres y porque por otro invierte en medios. Realiza una inversión publicitaria que le aporte visibilidad de cara a su temporada alta.

Respecto a la aerolínea, ésta empresa aún no se ha decidido a apostar por el barter. Al igual que los hoteles, dispone de billetes de avión libres que se quedan sin vender y que son desaprovechados. A esta ‘no-venta’ se une la inversión publicitaria que realiza inevitablemente cada año y que debe desembolsar en efectivo. Si usara el intercambio, esa inversión publicitaria sería pagada con billetes ‘no-vendidos’. Y con ello, se conseguiría presupuesto adicional para marketing y publicidad.

El de la cadena hotelera solo es un ejemplo de la empresa que se nutre del intercambio como un valor adicional para su negocio. El barter le asegura que los presupuestos de marketing no se enfoquen a esa gama de producto no-vendida (en este caso las estancias libres en temporada baja), sino que ésta se use para pagar una inversión destinada a potenciar las temporadas altas, las que realmente otorgan el retorno a la compañía.

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